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ERMITA DE SAN JORGE II. FASE DE DEPÓSITO DE AGUA

El edificio en un primer momento se concibe como un depósito de agua. Uno de los motivos que hacen pensar en que fue diseñado para una función no religiosa es su orientación norte-sur. Llama la atención a primera vista que se encuentra semienterrado, de los más de 4 metros que llega a alcanzar sólo sobresalen del terreno 1,70 a 2m de altura; además toda la parte inferior se suele encontrar anegada ya que sirve como abrevadero del ganado de la finca.





En una primera fase se construiría un edificio rectangular de unos 9,20mx5,50m y como hemos dicho, una altura de unos 4m. La nave está dividida en cuatro tramos soportados por cuatro arcos diafragma de medio punto de cantería. Descansan sobre una base de sillarejo y este sobre la roca madre de pizarra. La techumbre se forma por grandes rocas monolíticas de granito. Los arcos son soportados por grandes contrafuertes.





Al este de la ermita podemos ver una seria de piedras que formaron parte del primitivo sistema de canalización de agua proveniente de un arroyo que pasa a unos metros de la misma mediante  una noria posiblemente. Actualmente el abrevadero se abastece de un pozo desde el que se lleva el agua con un motor y unas gomas.



Lo que lleva a pensar en esta primera fase de depósito de agua lo tenemos que buscar en la techumbre, donde vemos una abertura perfectamente diseñada, no es producto de un derrumbe, junto a la que aparece una piedra granítica monolítica que desemboca en una canalización de piedra que remata en una especie de embudo. El agua mediante el sistema de grulla se extraería del depósito se vertería en la pila del tejado y mediante las conducciones llegaría a la fachada sur donde presumiblemente se colocarían sobre carruajes grandes tinajas para llevar el agua a la torre. 



Hoy había poca agua y mucho barro donde campaban a sus anchas las inquilinas de la ermita.

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