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jueves, 29 de enero de 2015

ESGRAFIADO CASI PERDIDO EN UNA TABERNA

Hoy os propongo a venir a tomar una pinta a una clásica taberna de la ciudad, "la taberna de Lancelot" o como casi todo el mundo la llama, "la taberna del inglés". Se sitúa en la calle Rincón de la Monja, en un precioso palacio de nuestra ciudad monumental. El edificio es del Siglo XVI reformado en el XVIII. Sabemos que este linaje llega a Cáceres en el Siglo XIII poco después de la Reconquista.

Posee una sencilla fachada de mampostería y sillares en las esquinas, adornada únicamente con escudos. Los que rodean la ventana son:

Abajo, entre dos figuras de niños que lo sujetan (tenantes), el de Álvarez de Toro (un toro andando bajo cinco espigas y torre).


A la derecha, el de Torres (cinco torres), y Nidos (cinco fajas). A la izquierda, el de Rocha (en los cuarteles 1º y 4º león rampante, y 2º y 3º tres fajas), y Durán (león con orla de ocho cabezas de lobo). Por encima, bajo un alfiz que se apoya sobre dos cabezas de ángeles, el de Álvarez de Toro (toro andante), Golfines (torres y lises), Mogollón (dos osos) y Herrera (dos calderos).


A la derecha, sobre un balcón, escudo de Durán (león con orla de ocho cabezas de lobo).


Los escudos de la fachada corresponden al enlace de D. Juan de Torres y Dª Mencía de los Nidos.

Pero esta información aparece en cualquier sitio y todo el mundo se habrá fijado en los escudos. En este blog nos dedicamos a los DETALLES. Casi perdido, en la pared del palacio en la Cuesta del Marqués, agonizan unos preciosos esgrafiados, maltratados por el paso del tiempo y por unos cables que afean la fachada. En la parte superior se distingue una cenefa con motivos florales, pero más abajo, formando un recuadro se distingue la cabeza de lo que parece un caballero o algo parecido, pero no podría decir si representa a un Santo/a. La pena es que ya no sabemos lo que representaba y sólo nos quedan retazos del total intentando resistir al olvido. En la parte inferior de este marco unos adornos de gran delicadeza y calidad. 










Espero que la próxima vez que paséis por esta calle o vayáis a tomar una cerveza a la taberna la miréis con otros ojos y busquéis este casi olvidado DETALLE.

miércoles, 28 de enero de 2015

LAS HUELLAS DEL BOMBARDEO DE CÁCERES

Hoy os quiero contar un triste recuerdo en la historia de la ciudad: el bombardeo que sufrió Cáceres el 23 de julio de 1937 a las 9:30h aproximadamente. Las 29 bombas fueron lanzadas por 5 aviones soviéticos Tupolev SB2 usados por el bando republicano. Durante la guerra civil la Virgen de la Montaña permaneció en Santa María de forma permanente,y fue allí, en la plaza de la actual concatedral, donde 16 de esos proyectiles causaron mayor número de muertos. Las crónicas dan datos distintos respecto al número de fallecidos, seguro que fueron más de 30 y más de 70 los heridos. Niños que iban al colegio, así como personas que se dirigían a su trabajo y varias filas de feligreses que rezaban a la patrona fueron las principales víctimas del bombardeo. El palacio de Mayoralgo y la Concatedral se vieron fuertemente dañados, así como el suelo, y es justo el suelo el objeto de este artículo.

Todos los cacereños hemos paseado por la plaza de Santa María decenas de veces, pero seguro que muchos no se han fijado en la diferencia del suelo que la divide en dos claramente. Cerca del palacio episcopal y hasta la puerta trasera de la iglesia vemos grandes losas que corresponden a la reconstrucción tras el bombardeo, mientras que el resto del empedrado, formado por pequeñas y molestas piedras que se extienden hasta la plaza de San Jorge, el suelo original conservado.




Hace años en la fachada de la iglesia aún se conservaban los restos de metralla y las huellas del bombardeo que actualmente han sido eliminados en la reciente restauración. Buscando en el disco duro he encontrado algunas fotos de hace años donde se observan los daños causados por las bombas.




Como curiosidad decir que en el nuevo pavimento se añadieron cuarcitas con restos de ripples, es decir, restos fosilizados del oleaje que afectaba a las rocas antes de formarse. En algunos puntos esta huella es más que evidente.



Sólo quería contaros esta  historia para que quede constancia de este triste acontecimiento de la ciudad y como si miramos detenidamente a las piedras nos cuentan la historia de nuestro pasado.

lunes, 26 de enero de 2015

ALQUERQUES EN LA ERMITA DEL SALOR

Y acabo este monográfico sobre la ermita de Nuestra Señora del Salor con el detalle del escalón de entrada por la puerta del evangelio. Seguramente es la reutilización de la piedra del asentamiento tardorromano descrito en la zona. Los alquerques son juegos de tablero que nacieron en Oriente Medio y muy populares en la época romana y medieval. Se dividen en alquerques de 12, de 9 y de tres y como caso casi único, en este lugar vemos un ejemplo de uno de 12, dos de 9 y uno de tres y son los precursores de las damas, el ajedrez o el tres en raya. Estos tableros se esculpían en piedra para jugar no sólo en casa, sino que eran frecuentes en lugares públicos y de reunión.

Este escalón de entrada se compone de dos piezas, que de izquierda a derecha (vistas desde dentro) la primera mide tan sólo 73 centímetros de largo y unos 49 centímetros de ancho. En ella podemos documentar el "alquerque de doce". El otro bloque aunque posee, como es lógico el mismo ancho, mide de largo nos 175 centímetros y en él tenemos grabados "dos alquerques de nueve" y finalmente el "tres en raya". 

ALQUERQUE DE 12: 


ALQUERQUES DE 9 Y DE 3:














FUENTE BIBLIOGRÁFICA:
http://juegosdetablerosromanosymedievales.blogspot.com.es/2008/04/alquerques-de-la-ermita-de-la-virgen.html

NUESTRA SEÑORA DEL SALOR, SEGUNDA PARTE

Hoy os quiero mostrar el interior de la ermita de Nuestra Señora del Salor. Como decía en el artículo anterior, he visitado este lugar en numerosas ocasiones en mis escapadas con la bici, pero esta vez decidí buscar la forma de entrar y enseñaros el interior del templo. No fue fácil localizar quien me pudiera dejar hacerlo, pero lo logré y gracias a la amabilidad de la gente del pueblo me dispuse, con una mezcla de emoción y expectación, a visitar la ermita en total soledad. 

Al entrar la sensación de amplitud y humedad lo invadía todo, pero la oscuridad me impedía disfrutar de los DETALLES. Fui abriendo una a una las tres puertas del templo para permitir la entrada del radiante sol de enero y la emoción iba en aumento por segundos. Los arcos, las columnas, los frescos y el espacio se revelaban poco a poco, como si despertaran con la ilusión de ser contemplados, como si quisieran que los miraran y cumplir su verdadera función.











La nave está dividida en seis tramos generados gracias a cinco galerías de tres arcos cada una paralelas a la cabecera. Los arcos, apoyados en pilares graníticos y en los muros norte y sur, son apuntados, aunque ofrecen una tímida pero clara tendencia a la herradura. Su traza y el material con el que están edificados, el ladrillo, lo vinculan claramente con el estilo mudéjar. Los dos primeros tramos están cubiertos por bóvedas de arista propias del barroco, una reforma tardía que también conllevó el reforzamiento de los pilares; los cuatro restantes ofrecen una cubierta de madera a dos aguas, fruto de una acertada restauración realizada en la década de los 80.

Sorprenden además las pinturas murales. en la zona de la epístola vemos tres escenas del Nuevo testamento (de izquierda a derecha), Jesús entre los doctores, el bautismo y la última cena, aunque en la bibliografía consultada también se atribuye a las bodas de Caná.




En el muro del evangelio encontramos la zona más deteriorada del templo, aunque según me informaron en el pueblo en breve comenzarán las obras para arreglar las humedades de esta parte. La representación del Jesús en el Calvario acompañado de dos figuras que suponemos que corresponden a la Virgen y San Juan, aunque casi es imposible distinguir nada de estos frescos. Mucho mejor conservados son los que representan a Jesús camino de la crucifixión donde se ve una gran fortaleza a los lejos.














Estas pinturas han sido datadas entre el siglo XIV y XVI apareciendo además otros DETALLES muy interesantes de decoración, también del XVI, en otros muros y en el intradós de los arcos con la representación de figuras geométricas y algunos adornos florales. La cabecera es de las zonas más modernas y corresponde a una modificación del siglo XVIII, desconociéndose el estado anterior. 












Una vez terminado el vídeo y las fotos me senté en uno de los pocos bancos que posee y pude disfrutar de unos instantes de paz, de silencio, el templo no quería que me fuera y yo no me quería ir. Se produjo una comunión con la historia, con los sonidos del pasado, con las pinturas, en uno de los instantes más placenteros que nunca he vivido y que se resume en unas ganas enormes de volver.


FUENTES BIBLIOGRÁFICAS:
http://www.alextur.net/Senderos/numero3/ermita_salor/ermita_salor.html
http://blogs.hoy.es/paraisos-olvidados/2013/04/17/nuestra-senora-del-salor-entre-lo-ilusorio-y-lo-tangible/
http://www.camaracaceres.es/actividades/publicaciones/libros/completos/59.pdf

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