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LA LUNA SIEMPRE MIENTE… EXCEPTO EN CÁCERES


Cuando éramos pequeños, para que aprendiéramos a identificar las fases de la luna, nos decían aquello de “la luna siempre miente”. Para saber si está Creciente o Decreciente, solo nos teníamos que fijar en la letra que la propia luna dibujaba. Si ésta parecía una C, como siempre miente, estaría en fase Decreciente, y si dibujaba una D, por ese mismo motivo, se encontraba en Creciente, así de fácil.



Esto se cumple siempre excepto en una fachada de la Barriada de San Blas de Cáceres, donde en un esgrafiado alguien quiso plasmar las fases lunares con la ilusión de que nuestro satélite, Selene, no mintiera. Que, aunque siempre nos muestra una misma cara y nos oculta la otra, es sincera, es honesta y siempre nos dice la verdad. Porque todos, de alguna manera, tenemos una relación particular e íntima con la luna, con la que compartimos secretos, confesiones e ilusiones. Por eso, en Cáceres queremos creer que la LUNA NUNCA MIENTE.


Hoy solo os quería enseñar este curioso Detalle situado en la Avenida de San Blas y os invito en la víspera de la romería de su ermita, a comprar unas roscas de anís y buscar la LUNA QUE NO MIENTE.

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