Ir al contenido principal

NÚMEROS ROMANOS EN EL PALACIO DE LA AUDIENCIA

Cuando éramos pequeños y estudiábamos los números romanos nos enseñaban que nunca podían colocarse más de tres "letras" iguales seguidas. Lo aprendimos, nos examinamos y es de esa cosas que se nos quedan en la memoria para siempre, hasta que una mañana paseando por la ciudad de Cáceres reparas en la fachada de lo que aquí conocemos como "La Audiencia".


Fue mandada construir en el año 1790 por el rey Carlos IV que decidió, contra todo pronóstico, que fuese en esta ciudad donde se estableciera la sede de la Real Audiencia de Extremadura, que era como se la conocía por entonces, inaugurándose en 1791. El edificio comenzó a levantarse en 1612 por una donación particular para la construcción del hospital de La Piedad, un hospital para hombres que permaneció activo hasta 1790. Y aunque era un hospital laico, en su fachada existían unas hornacinas que alojaban distintas imágenes. Una vez cambiado el uso, éstas fueron tapadas por elementos decorativos, aunque aún hoy pueden distinguirse.


Pero lo que me llama la atención verdaderamente es la numeración romana en la fachada donde no sólo una, sino dos veces, aparecen errores en la forma de expresar estos números. Lo curioso es que escribir el nombre de Carlos IV como CAROLO IIII era frecuente. Hay muchas leyendas y teorías para explicarlo, desde que se aprovecharon las monedas de Carlos III añadiendo otro "PALO" para minimizar gastos, que el IV era el comienzo de IVPITER (Júpiter) y nos le parececía conveniente elogiar así a un dios pagano. Lo más normal es que sea un error extendido y permitido y nada más. Lo curioso es que en esta fachada tenemos recogidos juntos dos de estos errores.




Comentarios

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Entradas populares de este blog

LA VERDADERA CASA DEL MIEDO ESTÁ EN SIERRA DE FUENTES

Cuando hace unos meses publiqué la estrada dedicada a la Casa del Miedo de Valdeflores, en Cáceres, un conocido me escribió para señalarme que en Sierra de Fuentes había otra Casa del Miedo. Me indicó la ubicación, y como siempre suelo hacer, me dirigí al Registro Catastral para cerciorarme del Término Municipal y del verdadero nombre de la propiedad. Y me atrevo a afirmar que esta es la verdadera Casa del Miedo porque ese es el nombre que recibe en el Catastro. No sólo es un mote local, sino su verdadera denominación legal. En ese momento la emoción de adentrarme entre sus muros me pudo y a la mañana siguiente me subí a la bici hasta encontrarla. Allí estaba, ruinosa y altiva al mismo tiempo.

Cuando empecé a hacer fotos estaba completamente solo, nadie paseaba por la zona, únicamente escuchaba pasar algún coche por la carretera cercana, muy esporádicamente. Una mezcla de admiración y miedo me invadía, algo que no ocurre siempre, era una sensación de estar acompañado en plena soledad.
I…

LA CASA DEL MIEDO DE LAS MINAS DE VALDEFORES

Antes de ser ciclista y buscar de una forma casi incomprensible, las cuestas más empinadas de los alrededores de Cáceres, ya mi abuelo me había hablado de una truculenta historia ocurrida en las Minas de Valdeflores. Todo ocurrió en una casa al final de lo que se le conoce como la Cuesta de la Casa de Miedo, por la que las pedaladas son duras y satisfactorias a la vez. Tras toda la polémica con la posible reapertura de Valdeflores, he estado pateando la zona bastante, y visité hace unos días la misteriosa casa. Al recordar solo vagamente lo que mi abuelo me relató, decidí colgar una foto en al Facebook del blog y preguntar. El resultado ha sido sorprendente: varios de vosotros me habéis contado vuestras versiones de lo que en dicha casa ocurrió. Con todo eso, y lo poco que yo recuerdo, he creado un relato que aúna los puntos coincidentes de todas las versiones recibidas.


En las primeras décadas del siglo pasado se extraía mucho mineral de los túneles de la mina de San José de Valdeflor…

LEONCIA, "LA VIEJA DEL PERIÓDICO", AL DETALLE

Todos hemos pasado cientos de veces delante de ella, y seguro que nos hemos hecho alguna foto abrazándola. Quizá hemos quedado con alguien que no conoce bien Cáceres, y le hemos dicho: "quedamos donde la vieja del periódico". Quizá sea la escultura más retratada por los turistas, y seguramente a la que más cariño le tenemos los cacereños.
La vida de Leoncia no fue fácil, y seguro que nunca pensó pasar a la posteridad en su ciudad de acogida, ya que ella nació en Valencia de Alcántara en 1903 y fue abandonada al nacer a las puertas de la Iglesia Parroquial de Rocamador. Pronto la acogió un matrimonio de la localidad y siendo muy pequeña se traslada a Cáceres. Como ocurría en aquella época, siendo una niña la ponen a servir para llevar un sueldo a casa. Entra a trabajar a la casa del conocido abogado Felipe Alvarez de Uribarri, casado con María San José. La casa no estaba lejos del lugar donde ahora podemos ver la escultura de Leoncia. Se situaba la casa de los Álvarez en la Pl…