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EL AZUQUÉN DE LA VILLETA III. ALQUERQUES

Hoy quiero acabar esta trilogía sobre el "Azuquén de la Villeta" mostrando un detalle situado fuera de los límites de la ciudad bereber. En el lado sureste del recinto amurallado se encuentra la mayor concentración de alquerques de le Península Ibérica, según mucha de la bibliografía. Sobre uno de los pocos esquistos que presenta una superficie más o menos lisa y algo inclinada, sobreviven desde hace más de diez siglos estos juegos de tablero. Debido a la suciedad y el musgo seco, algunos no se ven del todo claros, pero es muy posible que sean más de 12 los alquerques que podemos observar en un pequeño espacio. 






Pero la emoción al contemplar estos grabados no se basa sólo en su cantidad y en la belleza del entorno, sino en que se encuentran en su ubicación original. Estamos más o menos acostumbrados a ver alquerques reutilizados en fachadas, espacios públicos, en el suelo de iglesias... pero tenemos muy pocas ocasiones de disfrutarlos en el mismo lugar para el que fueron grabados, el mismos sitio donde la gente se reunía a "echar la partida", contemplando un paisaje que no debe de haber cambiado en exceso, porque este lugar permanece tan aislado que no hay casi signos visibles de civilización en varios kilómetros a la redonda. 








Quizá no sean la manifestación artística más espectacular del mundo, puede ser que sean sólo unos rayajos en la piedra, pero tienen el valor de la resistencia al tiempo, del testimonio del pasado, de mostrarnos cómo se divertía, o al menos, entretenía un pueblo bereber que desapareció del lugar hace más de nueve siglos. En definitiva, un DETALLE de una historia que se ha conservado casi intacto para que nosotros nos acerquemos a él con el respeto y admiración que se merece.


P.D. Para los que no sepan bien lo que es un alquerque, os pongo un enlace a entradas anteriores del blog donde lo explico. Además os dejo los enlaces a los otros dos artículos dedicados a los restos en Azuquén de la Villeta. 


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