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miércoles, 30 de diciembre de 2015

EL POZO DE LAS NIEVES DE CÁCERES

Uno de los productos que actualmente usamos a diario, y al que no le damos demasiada importancia por su bajo precio y accesibilidad, en otros momentos  de la historia fue de gran importancia y existía un verdadero negocio alrededor de él: el hielo. Durante siglos este negocio fue muy importante en zonas donde la nieve o el hielo no estaban disponibles la mayor parte del año. Desde Béjar, Hervás o Piornal, se trasladaba la nieve en burros hasta zonas donde se acumulaba en estos pozos de las nieves, y nuestro Cáceres no podía ser menos y poseía (y posee) uno de medianas dimensiones, desde donde se abastecía a las familias pudientes para que refrescasen sus bebidas y alimentos. Esto sucedió hasta finales del siglo XIX, cuando Joaquín Castel Gabás (el fundador de la perfumería y droguería Castel), abrió en Cáceres una fábrica de hielo en Aguas Vivas. En ese momento el pozo dejó de tener sentido y cayó en desuso y abandono. Este pozo sigue resistiendo el paso del tiempo en la ladera norte del Paseo Alto, olvidado y dentro de una casa particular que se utiliza para el resguardo del ganado. De su recuerdo sólo queda el nombre de "Pozo de las Nieves" de una calle cercana, poco más, porque la mayoría de los cacereños desconocen su existencia. El pozo se conserva en no demasiado mal estado, excepto su bóveda que está en serio peligro de derrumbe (según me cuentan). 






El inicio del negocio de la nieve comenzó en el siglo XVI, pero no fue hasta dos siglos después cuando se generalizó y reguló perfectamente, al hacerse una explotación exhaustiva y sistemática en zonas como Piornal, de donde venía gran parte de la nieve a nuestra ciudad. De esa época data nuestro pozo. Esta nieve se acarreaba en burros y se almacenaba en el pozo que es (como todos) cilíndrico, se aplastaba bien con el doble fin de ahorrar espacio y transformar la nieve en hielo, y se distribuía en capas de medio metro de espesor separadas por capas de paja y ramas de distintos arbustos. 

Os muestro algunas fotos de no muy buena calidad, que me ha pasado un amigo, porque yo me he atrevido a visitarlo, porque quiero recordar que está en una finca privada, en una casa particular y es un pozo muy peligroso por lo profundo que es y las condiciones en las que se encuentra. Así es que nos conformaremos con estas imágenes para recordar que existe, que aún sería recuperable y recordar que esta ciudad se permite el lujo de tratar así su patrimonio extramuros...



miércoles, 23 de diciembre de 2015

Y VAN OCHO¡¡¡ NUEVO ALQUERQUE EN LOS MUROS DE CÁCERES

Parece mentira, pero siguen apareciendo más alquerques en los muros de Cáceres. Con este ya son ocho los que he podido encontrar y os he enseñado en el blog. La particularidad de este, es que se encuentra a escasos 5 metros de los dos primeros que descubrí, y aunque he pasado miles de veces por delante de él, hasta ayer no lo vi y porque me indicó por dónde estaba mi amigo Patxidifuso. En esta zona la muralla romana se derribaría y se reutilizarían sus sillares y por eso aparecen tantos alquerques en esta plaza: La Plaza del Socorro, justo en el arco, por encima de una lápida romana, que también os mostré hace tiempo, aparece este alquerque, yo creo que de 9, semitapado por el lucido de la pared.









Ahora yo os invito a hacer un recorrido por la ciudad buscando estos pequeños tesoros de nuestra historia, y así mirar AL DETALLE las piedras y la historia de nuestros muros. Hagamos recuento, además de este alquerque, podemos encontrar:

domingo, 20 de diciembre de 2015

LAS TUMBAS DEL PANTANO. ALDEA DEL CANO

La verdad es que en casi cada pueblo se presume de lo que llaman en algunos "tumbas de moros", en otros "tumbas celtas"... Y ya casi ni sorprende verlas, pero les os invito a dar un paseo por la orilla del pantano de Aldea del Cano, con un perfecto acceso desde la N-630, porque además de unos paisajes excepcionales, podrán observar aves, ver interesantes setas y contemplar tumbas, presumiblemente tardorromanas o visigodas, de gran interés. 

La primera que querría destacar se encuentra muy cerca de la orilla, pasando el muro de la presa. Tiene algo excepcional en la región: aún conserva su cubierta. Había diferentes modalidades de cubrimiento de las tumbas; podía ser una cubierta simplemente de tierra, o de una o varias piezas de granito o pizarra, dependiendo de la zona. En este caso encontramos una gran pieza de granito con la característica típica de su sección en forma de D. Realmente en los alrededores de Cáceres no conozco otro tumba que conserve al lado su cubierta original. Es de tipología antropomorfa con cabecera semicircular (tipo III.B según la clasificación de Antonio González Cordero)







Si seguimos el paseo, en el interior del agua podemos observar alguna otra tumba. y algunas más diseminadas por la orilla, de la misma tipología que la primera. Además aprovecharemos para disfrutar de la avifauna. Si abandonamos las inmediaciones del pantano y nos adentramos en la dehesa cercana, podremos disfrutar de espectaculares imágenes de encinas centenarias atravesadas por la luz tímida y penetrante del otoño. La humedad hace esta zona abundante en setas, y sin darnos cuenta seguimos topándonos con más tumbas. En esta ocasión de otro tipo, que según la bibliografía es más antigua. Se trata de una tumba rectangular con cabecera y pie (Tipo II.D). 












A lo lejos la ermita de Santiago de Bencáliz que os enseñé AL DETALLE hace tiempo. Tengo la suerte de encontrarme con el encargado de la finca privada donde se ubica, y juntos nos damos un paseo por la zona y me enseña algunos pequeños restos que están diseminados por la zona y son difíciles de encontrar. Vemos más tumbas, molinos de mano, piedras labradas de origen romano, tejas, grullas... En definitiva, una mañana en la que se conjuntaron mis grandes pasiones: la naturaleza y el arte y la historia.










No dudéis en ir a pasear por la zona, conocer en pueblo y sus alrededores, os sorprenderá y pesareis un rato muy agradable.

ACTUALIZACIÓN (25 DE ENERO DE 2016)

Gracias a varios seguidores del blog he sabido que el camino que menciono en el post, que sale desde la N-630, ha sido cerrado por su dueño (es un camino privado). He consultado en el pueblo y me dicen que más adelante se abrirá con cierto horario para permitir el paso a los pescadores. Os mantendré informados. Es una verdadera pena, porque la zona es preciosa.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

LA PIEDRA QUE NOS MANTUVO ENGAÑADOS

No hace mucho os mostraba AL DETALLE la cacereña Ermita del Amparo y os contaba que es de los lugares sobre los que más mentiras e inexactitudes se han escrito a lo largo de los años, y que aún hoy plagan las webs y blogs que hablan de ella. Una de esas mentiras hace referencia a su origen. Esta ermita se sitúa en lo que se conocía como el camino del Calvario, porque era allí donde acababa el sendero original que posteriormente se prolongó hasta la Montaña. Como es de suponer, todo su recorrido estaba flanqueado por las cruces del Vía Crucis, que era masivamente frecuentado en los trece días en los que Nuestra Señora de la Soledad pasaba al año en dicha ermita del Calvario. Una de aquellas cruces se situaba donde hoy está el Amparo y fue mandada construir por Francisco Jiménez y su mujer Juana Pérez en el año 1619. Esto lo sabemos porque lo dejaren escrito en la base de la cruz que posteriormente fue utilizada en la construcción (o una de las reconstrucciones) de la actual ermita. Su descubrimiento llevó al error a los estudiosos de la época, al considerarse como la prueba del año de su construcción.





Con la actual documentación, y como ya os conté, se sabe que la el humilladero que fue el germen de la edificación actual, se levantó poco antes del 1664 y fue mandada construir por Diego Durán de Figueroa. La piedra con la inscripción se encuentra actualmente en la "cueva" del Santuario de la Montaña. Aprovechando que en estos días se ha instalado allí un belén quise subir a hacerle unas fotos. En ellas se puede apreciar que es de forma prismática y que dos de sus caras están escritas. De la inscripción que debió de estar de frente podemos deducir que esta cruz era la undécima estación de penitencia del Vía Crucis, correspondiente al momento de la crucifixión de Cristo. En una cara adyacente, la inscripción que llevó a la confusión, donde se detalla quienes la mandaron esculpir y en qué momento. Podemos leer:

CRISTO TENDIDO, DESCOYUNTADO Y ENCLAVADO EN LA † 
ESTA † MANDO HACER FRAN(cis)CO JI(méne)Z Y SU MUJER JU(an)A PEREZ. AÑO DE 1619




Sólo quería mostraros este pequeño detalle de la historia de nuestra ciudad y animaros a subir a verla y disfrutar de la "cueva" del Santuario, que desgraciadamente no suele estar abierta y que por estas fechas puede ser visitada. 

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA: 
El Amparo y el Calvario: Dos ermitas de la sacro santa vía cacereña. Serafín Martín Nieto

jueves, 10 de diciembre de 2015

BUJÍO JUNTO AL SALOR Y EL PUENTE DEL AGUIJÓN

A veces crees conocer los caminos, todos los ramales de los lugares por los que transitas habitualmente, crees conocer el paisaje, los sonidos... Viajas con la certidumbre de saber hacia donde se dirigen tus pasos en cada momento, pero esto es sólo producto de la costumbre, de la cotidianidad, y en cuanto descubres que hay caminos frente a los que pasas y por los que nunca has intentado ir, te das cuenta de lo adormecida que está nuestra curiosidad, de las prisas que tenemos hasta para obtener el sosiego en un paseo reconfortante, que no todo está explorado ,y que si despertamos de  la anestesia autoimpuesta, podemos descubrir nuevas vías, nuevas rutas y descubrir algo nuevo a cada paso. 





Algo así me ocurrió al tomar un camino frente al que había pasado decenas de veces, pero que siempre dejaba de lado, en las cercanías del Puente de la Sardina, próximo a Malpartida de Cáceres. Ese día por azar, o por dios sabe qué, decidí desviarme y pude descubrir este precioso bujío y unas zahúrdas arruinadas. Quizá es de los mejores conservados que he encontrado en el término de Cáceres. Su tamaño, chimenea y puerta le dan un encanto especial. La luz del otoño anticiclónico, el verde tierno de la dehesa y el sonido del curso de agua cercano y de los pájaros, pintaron un lienzo de esos que se quedan en la retina, un momento que no quieres que termine. Un lugar situado en un camino público que transcurre por la finca Pedregos del interminable término municipal de nuestro Cáceres. Continuando el camino se llega al puente y molino del aguijón que ya os enseñé hace unos días. Si queréis dar un paseo y conocer esta zona, os recomiendo dejar el coche en el puente de la sardina y disfrutar de la naturaleza, del Salor y la dehesa, caminando sin prisa, y sobre todo, sin miedo a tomar un camino ignorado hasta ese día.





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