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martes, 16 de septiembre de 2014

ERMITA DE SAN JORGE III. FASE DE ERMITA Y PINTURAS

TRANSFORMACIÓN  EN ERMITA

Posiblemente por falta de espacio en la torre, en algún momento se decide transformar la cisterna existente en ermita. Lo primero que hicieron fue añadir en la zona este del edificio una construcción de dos habitáculos que alojó la antecapilla y la capilla, así como la construcción en la zona norte de un coro. Para este añadido se usa ladrillo y no mampostería, siendo de una calidad constructiva inferior al resto del edificio y es esta parte la que más deterioro está sufriendo, y se puede ver cómo se está abriendo el edificio justo en la zona de unión de las dos partes.


En el sotocoro, cuando queda sin agua, así como en el exterior, podemos ver restos de fustes y de columnas, algo que nos da idea de algún tipo de adorno constructivo, altares, pila bautismal… En el coro se observa como las losas monolíticas que lo forman no salen de los muros originales, sino que se han añadido posteriormente.



PROGRAMA ICONOGRÁFICO DE LA ERMITA

Las pinturas que podemos ver son de Juan de Ribera, esto lo sabemos porque este autor firmaba y fechaba sus obras y podemos, o podíamos ver su nombre y la fecha de 1565 en la propia ermita. Residía en la Calle Parras de Cáceres y era feligrés de la iglesia de  San Juan de los Ovejeros y se mantuvo activo hasta 1585, poco más se sabe de él.


CORO

Vemos escenas del antiguo testamento en la pared norte de la ermita muy bien representadas. Vemos cuatro escenas separadas por columnas pintadas y podemos leer en la parte superior los pasajes del génesis que muestran las pinturas. A la izquierda se representa el pasaje en el que a Abraham se le presentan los ángeles en el encinar de Mambré y cuando les reconoce como parte de la divinidad se arrodilla para rezar frente a ellos. En esta representación Abraham les ofrece agua a los tres ángeles, no se sabe si como homenaje a la función de cisterna de la ermita. Este pasaje representa el comienzo del linaje de Jesús.



En las pinturas de la derecha se trata la progenitura de Jacob, cuando su padre Isaac mandó a Esaú a cazar y Jacob suplantó la identidad de su hermano para obtener la progenitura que le compró a su hermano por un plato de alubias consiguiendo así ser el primogénito y el precursor de la estirpe de Cristo.



La pintura es de un carácter lineal siguiendo los esquemas más medievalistas siendo sus frescos de un gran carácter popular pero con algún rasgo e influencia renacentista como las que podemos ver en el arco diafragma en el que aparecen ángeles con adornos vegetales más típicos de esta época.


ANTECAPILLA

La antecapilla la formaría una pequeña habitación con bóveda de arista donde pasamos de la temática del linaje de Jesús a escenas de su vida. Se puede ver una parte de la anunciación en la entrada de la capilla, y en su base la representación de Santa Lucía y un Santiago peregrino. En la entrada del coro vemos una oración en el huerto donde queda de manifiesto la torpeza del autor a la hora de las composiciones de las escenas, de la perspectiva y las proporciones, mientras que se maneja mejor con las figuras independientes. Sobre la oración en el huerto y el pasaje de la entrega del cáliz podemos ver a San Lucas evangelista con su representación iconográfica del toro. Podemos suponer que en los cuatro elemento de la bóveda de arista se representarían a los cuatro evangelistas, pero se han perdido totalmente. A la derecha de la entrada parece verse un Santo Entierro y un San Pedro pero muy deteriorados.







CAPILLA

El lugar más sobrecogedor de la ermita, milagrosamente conserva las pinturas con un colorido espectacular. En ella se mezclan escenas de la vida de Jesús con Santos, representaciones del Padre Creador y los Padres de la Iglesia. Llama la atención en el panel principal un descendimiento que es el elemento mejor conservado de la capilla. Debajo de esta pintura un pequeño altar y una hornacina que presumiblemente alojaría un cristo yacente de pequeño tamaño. 




A la derecha  podemos ver un gran San Juan Bautista en el momento del bautismo de cristo, donde aparece de nuevo el agua como protagonista. A la derecha un San Francisco recibiendo los estigmas acompañado de Santa Clara. Puede verse también un amarrado a la columna.






En la parte superior de la cúpula vemos un Padre Creador con la bola del mundo, y a modo de falsas pechinas pinta cuatro partes con los cuatro patriarcas de la iglesia.






Es interesante destacar que el muro que parte a Santo Domingo de Guzmán y a otro santo desconocido en la capilla tuvo que ser un añadido posterior, ya que las pinturas continúan al otro lado. Por lo tanto la capilla sería visible desde la nave de la ermita. A pasar de su mal estado también son visibles restos de pinturas en el techo en lo que parecen enormes serpientes. También es común la aparición de adornos florales dividiendo en estancias, pilastras…




A mi cada día me gusta más este lugar y me avergüenza aún más el estado en el que permitimos que esté. No creo que pase mucho tiempo para que llegue el día en el que esta obra de arte desaparezca para siempre. Espero que os haya gustado. 



1 comentario:

  1. Magnífica descripción de la ermita. Gracias por haber compartido tus conocimientos con el resto. Esta ermita es un auténtico tesoro que sorprendentemente las instituciones poco saben valorar. Su pérdida será irrecuperable.

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