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PASEO AL CERRO DEL MILANO


Qué buena son las navidades para tener tiempo para salir a caminar por los alrededores de la ciudad. Uno de los sitios más desconocidos e impresionantes de la  Sierra de la Mosca es el CERRO DEL MILANO, entre el Portanchito y el Risco de Sierra de Fuentes. Hay buenos caminos que nos llevan a él, y exceptuando alguna cuesta muy pronunciada, es una caminata apta para todo el mundo.

Lo más sencillo para llegar es ir por el Portanchito andando o en la versión corta, que es la que yo hice, subir a las ruinas del antiguo sanatorio de tuberculosos por la carretera de Miajadas. Allí dejamos el coche y miramos a los picos y en uno de ellos podemos distinguir un pequeño árbol... pues justo ahí es donde nos dirigimos. 

El cerro del Milano está incluido en lo que se denomina el Sinclinal de Cáceres, está formado por cuarcitas armoricanas que asoman violentamente en las cumbres formando un bello roquedo. Gran parte de estas rocas pertenecen al Ordovícico inicial, y tienen aproximadamente unos 350 millones de años.







Por el camino me paré a observar numerosas setas que plagaban los bordes del sendero, donde predominan las jaras, los brezos, los madroñales y según ascendemos, el angosto bosque mediterráneo se asoma tímidamente. En la cumbre la belleza de lo que desde allí se observa nos recompensa con creces del pequeño esfuerzo. 


















Hoy sólo os quiero mostrar imágenes de paisajes y de los hongos que pude ver. En otro artículo hablaremos de la geología de este interesante lugar y de los restos fósiles que nos ofrece. Pero de entre todos los atractivos del cerro me quedo con uno, que en ningún caso debería ser algo extraordinario, y es la ausencia de restos de basura. Que sea un lugar desconocido y no muy transitado nos permite disfrutar de una naturaleza libre de residuos humanos... algo casi imposible de encontrar ya. 

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