Ir al contenido principal

NOVIEMBRE 2018. LA PIEZA DEL MES EN EL MUSEO DE CÁCERES

Trampa para perdicesJola (Valencia de Alcántara). 

Siglo XX Madera y cordel de nylon.

Como es bien sabido, la caza menor sin armas de fuego ha sido practicada desde muy antiguo en el medio rural extremeño, principalmente como fuente de aporte de proteínas a la dieta alimenticia de las familias, pero también como un recurso económico complementario a través de la venta de las piezas que se cazaban. El elevado coste de un arma de fuego y de los cartuchos que era preciso preparar, ha hecho que muchos de estos cazadores hayan ingeniado trampas de muy diferentes tipos destinadas a atrapar animales que van desde el conejo, liebre o perdiz hasta las alimañas consideradas una amenaza para el ganado o las aves de corral.

Por otro lado, la legislación que regula la actividad cinegética ha limitado o prohibido el uso de la mayor parte de los ingenios de caza tradicionales, como  cepos, lazos, trampas, redes, etc., utilizándose minoritariamente aún algunos de estos sistemas de manera furtiva.  En el caso que nos ocupa, la trampa expuesta este mes es de una gran simplicidad en su concepción y confección, con la que se consigue atrapar vivas a las perdices rojas (Alectoris rufa); era ésta una gran ventaja para la captura de ejemplares machos que posteriormente podrían ser utilizados para la caza con reclamo.
La trampa, que en otros lugares de Extremadura es conocida como «percha», «tabla» o «trampo», consiste en cuatro listones de madera montados en forma de “H”, en cuyo espacio central libre se colocan otras dos tablitas atadas a la armadura solamente por uno de sus lados con un fuerte cordel de nylon trenzado, antiguamente crines de caballo, las cuales se abren solamente en un sentido, el que favorece el paso del animal, pero impiden que vuelva a pasar en el sentido contrario. De esa manera, la trampa se coloca sobre un hoyo previamente excavado en el terreno capaz para varias perdices, y se fija con el peso de grandes piedras que impiden que las aves puedan escapar; el ramaje que cubre la trampa, colocada en una vereda de paso obligado para la perdiz, hace que la presa no vea la trampa y, por su propio peso, caiga en el agujero al abrirse las tablas centrales sin que pueda volver a salir porque éstas sólo se abren en el sentido de la caída.


Con este popular procedimiento pueden capturarse vivas, de manera discreta y silenciosa, varias perdices cada vez que se usa la trampa. El ejemplar que exponemos fue confeccionado y utilizado durante largo tiempo por "Sarandas", un conocido cazador de Jola en la primera mitad del siglo pasado, y posteriormente pasó a manos de D. Juan José Viola Cardoso, quien lo donó al Museo en el año 2005.


Comentarios

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Entradas populares de este blog

LA VERDADERA CASA DEL MIEDO ESTÁ EN SIERRA DE FUENTES

Cuando hace unos meses publiqué la estrada dedicada a la Casa del Miedo de Valdeflores, en Cáceres, un conocido me escribió para señalarme que en Sierra de Fuentes había otra Casa del Miedo. Me indicó la ubicación, y como siempre suelo hacer, me dirigí al Registro Catastral para cerciorarme del Término Municipal y del verdadero nombre de la propiedad. Y me atrevo a afirmar que esta es la verdadera Casa del Miedo porque ese es el nombre que recibe en el Catastro. No sólo es un mote local, sino su verdadera denominación legal. En ese momento la emoción de adentrarme entre sus muros me pudo y a la mañana siguiente me subí a la bici hasta encontrarla. Allí estaba, ruinosa y altiva al mismo tiempo.

Cuando empecé a hacer fotos estaba completamente solo, nadie paseaba por la zona, únicamente escuchaba pasar algún coche por la carretera cercana, muy esporádicamente. Una mezcla de admiración y miedo me invadía, algo que no ocurre siempre, era una sensación de estar acompañado en plena soledad.
I…

UN TOBOGÁN DE PIEDRA MÁS ALLÁ DE UNA ROTONDA

Según vas llegando a la rotonda que lleva a Aldea Moret, a la derecha, y a la carretera de Badajoz, a la izquierda, viniendo de la zona de la Cañada, si te fijas bien, a lo lejos, detrás de la "indescriptible" escultura de la rotonda, se ve una gran masa de piedra en la que destaca una zona más clara atravesada por lo que parece una línea rojiza. Pues aunque parezca mentira es un gran tobogán de granito, una Roca Resbaladera que ha sido durante mucho tiempo el divertimento de niños, y de algunos no tan niños. 
Muy cerca de las ruinas de la dehesa de La Corchuela, que os enseñé AL DETALLE no hace mucho, encontramos este divertimento pétreo que llama la atención, no sólo por su gran altura, sino por lo pulido de la piedra. Si descartamos algún uso agrícola o ganadero que desconocemos, muchos han debido de ser los traseros que han contribuido a pulimentar la roca. Justo debajo de la pendiente hay un gran hueco en el suelo formado por los pies al frenar la caída, dándonos a enten…

NORIA DE SANGRE EN LA FINCA PAVILA, EN LA RIBERA DEL MARCO

Recientemente han comenzado las obras de la Ronda Sur de las que prefiero no manifestar mi opinión, por aquello de no cambiar el tono amable que tiene este blog. Dichas obras afectan irremediablemente al paisaje, en su aspecto visual y en su aspecto cultural. La ribera del Marco está plagada de molinos, partidores, industrias del tinte, curtidores, acequias… que poco a poco están desapareciendo.



Aunque ha estado siempre visible, la noria de sangre que os voy hoy a enseñar ha quedado totalmente expuesta por el trabajo de las máquinas de esta obra. Pero ¿qué es una noria de sangre? La noria de sangre es una máquina compuesta básicamente de dos grandes ruedas, normalmente de madera, una horizontal que, movida por un animal, transmite su giro a otra vertical instalada sobre la boca del pozo, la cual lleva aparejada una cuerda circular con vasijas adosadas que cuelga hasta el fondo del pozo y que con el girar de la rueda eleva el agua hasta la superficie. Este tipo de artilugio llega a nues…