Uno de los elementos que pueblan la ciudad antigua de Cáceres que más me llama la atención son las puertas y ventanas tapiadas. Me hacen preguntarme cuándo, por qué o para qué. Lo normal , antiguamente, era que los muros estuvieran lucidos, por lo que sus restos no se veían en ningún caso, pero con la moda moderna de sacar a relucir la piedra, podemos disfrutar de estas calladas puertas, de las ventanas cegadas y de la posibilidad que nos dan de imaginar historias pasadas. En la Calle de San Pablo, que une la Plaza de Pereros con la Plaza de San Mateo, muy cerca del Oso Polar que os enseñé hace meses, encontramos una de estas puertas, pero con la particularidad de guardar un pequeño secreto: un cruz grabada. La cruz es un símbolo universal que marca de forma metafísica la plenitud del “Hombre Universal”, por lo que ha sido desde siempre centro de atención entre filósofos e historiadores. A pesar de que su presencia en la cultura tradicional es un tema que ofrece gran interés e...
Un recorrido por la Ciudad de Cáceres y sus alrededores, mirando los detalles que nos rodean y que pasan desapercibidos. Algunos de estos lugares serán conocidos por todos, otros sólo por algunos pocos, pero en definitiva, la idea es mostrar la riqueza monumental, cultural y natural de la ciudad y sus alrededores.