A veces se dice que la perspectiva lo es todo, pero solo estoy de acuerdo con esta afirmación parcialmente, al menos en lo que respecta a las piedras de Cáceres. Puedes pasar por un lugar, mirar, volver a mirar… pero no siempre el secreto queda revelado: la luz es la clave. En ciertos momentos del año, y a ciertas horas, las sombras juegan con los relieves y nos regalan siluetas que, en otros momentos, sea cual sea la perspectiva, no logras ver. Hace unos días, en uno de mis paseos en busca de “detalles”, me topé con la sorpresa de encontrar “nuevas” marcar en uno de los muros del Palacio de Toledo-Moctezuma, justamente en el lateral del Adarve Obispo Álvarez. Hay algunas letras sin mucho sentido y otras marcas que no logro identificar; pero lo que realmente me llamó la atención fueron dos esbozos de escudo de los Carvajal. Pero si la casa es de los Toledo y los Moctezuma ¿qué pintan aquí los carvajales? Para averiguarlo vamos a indagar brevemente en el origen de este palaci...
Un recorrido por la Ciudad de Cáceres y sus alrededores, mirando los detalles que nos rodean y que pasan desapercibidos. Algunos de estos lugares serán conocidos por todos, otros sólo por algunos pocos, pero en definitiva, la idea es mostrar la riqueza monumental, cultural y natural de la ciudad y sus alrededores.