Hoy os quiero mostrar una escultura que, por común, se ha convertido en invisible para el ojo del paseante, la primera obra individual de Enrique Pérez Comendador, el monumento a José María Gabriel y Galán situado en el Paseo de Cánovas de Cáceres. Comendador obtuvo el primer premio en el concurso nacional convocado por el ayuntamiento y financiado por suscripción pública para conmemorar en 1925 el vigésimo aniversario de la muerte del poeta. La iniciativa tuvo una amplia acogida, y entre los firmantes figuraron escultores extremeños y nacionales como Eulogio Blasco, Pedro Torre Isunza, Exuperancio o Pérez Ascunce. El monumento ganador sigue un esquema sencillo, de estatua sobre pedestal, pero resuelto con eficacia. El escultor, a pesar de su juventud, parece mostrarse seguro al establecer los límites para que la obra no resulte recargada ni en exceso severa. En la Memoria presentada al concurso recoge las ideas que le inspiraron y los principales detalles descriptivos....
Un recorrido por la Ciudad de Cáceres y sus alrededores, mirando los detalles que nos rodean y que pasan desapercibidos. Algunos de estos lugares serán conocidos por todos, otros sólo por algunos pocos, pero en definitiva, la idea es mostrar la riqueza monumental, cultural y natural de la ciudad y sus alrededores.