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CERÁMICA DE LA CARTUJA DE SEVILLA EN NUESTRAS CALLES

Hace un tiempo os enseñaba esos azulejos que nos quedan del siglo XVIII, no muchos, la verdad, y que no poseen ningún tipo de catalogación y protección en esta ciudad. Rebuscando en la bibliografía para esa entrada, me topé con el origen de esas otras letras, que conforman los nombres de las calles, de grandes dimensiones, y que aparecen repartidas por una gran parte del centro de Cáceres.

Estas letras de cerámica fueron encargadas a la Fábrica de Loza La Cartuja de Sevilla-Pickman, S.A.  en la segunda mitad del siglo XIX. El fundador de La Cartuja de Sevilla, el Marqués Charles de Pickman, llega a Sevilla en 1841 con la idea de establecer una nueva fábrica de loza fina de la mayor calidad, para competir con el dominio de las marcas inglesas. Aprovechando la desamortización decretada por Mendizábal, adquiere el Monasterio Cartujo de Santa María de las Cuevas donde encuentra las condiciones idóneas para su propósito.

A medida que fue avanzando la producción ganó prestigio y calidad y así fue como Pickman S.A. recibió numerosos premios y medallas de oro en exposiciones internacionales: París (1856, 1867 y 1878), Londres (1862), Oporto (1865), Viena (1872), Sevilla (1858, 1929 y 1949), Barcelona (1888), Bayona (1864), Filadelfia (1876), etc

Un hito importante para la fábrica se produce en el año 1871 cuando La Cartuja de Sevilla es nombrada Proveedora de la Casa Real por Amadeo I de Saboya.  Se cree que es en esta época, en la que se encargan las letras, pero no sólo para Cáceres, sino que se ponen de moda y las podemos encontrar en muchas otras ciudades. La calidad y estilo de los productos de La Cartuja de Sevilla han avalado a la fábrica como proveedor de las principales casas reales y aristocráticas, que han visitado la fábrica sucesivamente -Isabel II (1862), Alfonso XII (1873), Regente María Cristina (1892), Alfonso XIII (1904). En 1873, el rey Amadeo I concedió a Charles Pickman el título de Marqués de Pickman por su destacada aportación a los procedimientos industriales.








Me llama especialmente la atención el cartel en la entrada de la Casa Pedrilla, donde podemos leer "RVIDUMBRE MUNICIPAL", donde la V no es una V, sino que es una A colocada del revés. Vemos huecos dejados por dos letras, S y E para formar SERVIDUMBRE MUNICIPAL. No sabemos qué pasó con las letras que faltan y a quién se le ocurrió el uso de la A como V, pero son de esos detalles de la "microhistoria" de esta ciudad que me fascinan. 


No voy hacer una relación de todos los puntos de la ciudad donde podemos ver estas letras y estos números, pero sí os invito a que, cuando las veáis, les deis el valor que tienen y se merecen, y os acodéis de que en cada rincón, en cada calle y esquina de Cáceres, hay un Detalle que nos habla de nuestro pasado.


P.D. Espero que a nadie le molesten estos pequeños montajes fotográficos...

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
LOS AZULEJOS DE NOMBRES DE CALLES Y NUMERACIONES DE CASAS DE CÁCERES FABRICADOS EN EL SIGLO XVIII. Nuria M.ª FRANCO POLO

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