Ir al contenido principal

EL TUERO DE ALDEA DEL CANO 2019

Todas las cosas en la vida tienen un principio y un final, por eso este año más que nunca, quiero contaros la tradición del Tuero de Aldea del Cano desde que éste llega a la plaza del pueblo el 15 de agosto, hasta que le prenden fuego la tarde del 24 de diciembre. Muchos dirán que el principio no es ese, que el inicio real es el momento el que se arranca el tocón de encina, y realmente nos le falta razón, pero por carecer de material audiovisual propio el relato comenzará el día de la Asunción de la Virgen.

La traída del Tuero a la localidad no es otra cosa que lo que queda de un ritual de iniciación de paso a la edad adulta y de dominio de la naturaleza, que seguramente provenga de ritos de los pueblos prerromanos que sobrevivieron a las orillas del Salor y el Ayuela. Demostrar que dominas la naturaleza y que has dejado de ser un niño se vinculó tiempo después al servicio militar, quedando ya para siempre esta expresión de fuerza unida irremediablemente a los quintos, y en estos tiempos, también a las quintas. Este ejemplo de dominación se ve reflejado en otras muchas localidades como el macho cabrío de Valdastillas. En otros lugares se “corren los gallos”, en Ahigal, por ejemplo, se ofrecen los Ramos al Cristo de los Remedios, o en zonas como Descargamaría, al igual que en Madrigal de la Vera, los mozos cargan desde el monte un gran pino que plantan para exhibición frente a los miembros del pueblo. En todos estos casos existe la reminiscencia de estos ritos de paso a la edad adulta en distintas versiones, que en el caso de Aldea del Cano se materializa en un gran tocón de encina: el Tuero.

Y para todos los que estén pensando que esto es una salvajada, hay que recordar que se trata de una ENCINA MUERTA y que se selecciona baja la supervisión de los técnicos de la Junta de Extremadura, que son los que conceden el permiso pertinente para que el tocón seleccionado pueda ser arrancado. Además, en su lugar se planta una encina joven. 





Y en la plaza de Aldea del Cano permanece el Tuero hasta la navidad. Todos saben que es quien manda realmente en la localidad, todos lo admiran y respetan hasta que en la mañana del 24 de diciembre los quintos lo empiezan a cubrir con lo que aquí llaman TARAMA, que no es otra cosa que escobas secas que sirven como combustible para ayudar al enorme tronco a arder. Y que la quema sea en el día previo a la Navidad no es casual, este rito probablemente es una reminiscencia de los ritos a Mitra de origen romano de culto al Sol. Así, las fiestas dedicadas al sol, y que tenían como centro de la celebración el fuego para ensalzar la victoria de la luz sobre las tinieblas, fueron asimiladas por el cristianismo y se ubicaron en el entorno de fiestas religiosas como la navidad y en otras ocasiones la Purificación de la Virgen. Para concluir que la quema del Tuero de Aldea del Cano es una “adaptación” del culto de Mitra no poseo ninguna prueba directa y palpable, pero no olvidemos que este pueblo se sitúa en plena Vía de la Plata y que Emérita Augusta conserva pruebas arqueológicas de los ritos a Mitra (como mejor ejemplo la Casa de Mitreo y los mosaicos que se conservan en la ciudad), por lo que no resulta descabellado pensar que este mismo culto estaba extendido en toda su zona de influencia.







Así es que no pensemos que este tipo de manifestación de la riqueza cultural popular son un sinsentido o un bestialismo. Busquemos razones más profundas y el origen primigenio de las motivaciones espirituales y rituales de un pueblo. Solo entonces disfrutaremos de este tipo de fiesta si no hemos tenido la suerte de disfrutarlas desde pequeño en el pueblo, porque ahí ya las motivaciones son más sentimentales. Yo he de confesar que con los años que llevo vinculado a Aldea del Cano, ambas visiones, la emocional y la racional se mezclan cada vez más. Como cada año he querido mostraros esta fiesta, Al Detalle, porque, aunque se celebra a pocos kilómetros de Cáceres, sigue siendo muy desconocida.

Comentarios

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Entradas populares de este blog

NECRÓPOLIS DE “LAS TRESCIENTAS”. MALPARTIDA DE CÁCERES

Hace algunos años ya, publiqué una entrada titulada “Entre zahúrdas y tumbas en los Barruecos” , donde os mostraba algunos ejemplos de arquitectura vernácula y algunas tumbas excavadas en roca del paraje de “Las Trescientas”, en el Término Municipal de Malpartida de Cáceres. He de reconocer que en aquella ocasión me fui de allí con la sensación de haber recorrido únicamente una pequeña parte del conjunto, pero las prisas y el intenso calor que hacía aquel día, hicieron que me marchara de allí antes de tiempo. Y aunque he pasado por la zona cientos de veces desde entonces, no he vuelto a adentrarme en la finca hasta ahora. Casi cinco años después de aquel artículo, recibo un mensaje privado de un seguidor del blog con fotos de un impresionante conjunto de tumbas que me recordaron inmediatamente a una de las necrópolis de Arroyo de la Luz. Juanma Esteban, que es como se llama esta amable persona, me indica que yo ya he estado muy cerca de allí, aunque estos sepulcros no aparecían en mis

LA PRIMERA MONTAÑESA: LA VIRGEN QUE NUNCA SE APARECIÓ NI LLEGÓ A DESAPARECER

Esta pasada navidad subí al Santuario de la Montaña a hacer algunas fotos del interior de “la cueva” y de algunas inscripciones muy interesantes que guarda, aprovechando que estaba abierta porque es donde suelen colocar el Belén cada año. Mientras enredaba con la cámara, midiendo luces, buscando encuadres… entraron dos señoras que por lo que hablaban no eran de Cáceres, y tras ellas un señor que resultó ser un CATOVI (de Cáceres de toda la vida). Los tres entablaron una afectuosa primera conversación y el señor comenzó a explicarle a las turistas que en aquella cueva se apareció la Virgen de la Montaña a un pastor y que por eso estaba allí la ermita. Y claro, no pude hacer otra cosa que intervenir y contarles, aunque de forma más resumida, lo mismo que os voy a contar en esta entrada del blog: la Virgen de la Montaña nunca se apareció en la Montaña. Siento si decepciono a mucha gente, pero la historia es lo que nos dice. Pero lo peor llegó cuando a aquel señor le expliqué que

EL POZO DE LAS NIEVES DE CÁCERES

Uno de los productos que actualmente usamos a diario, y al que no le damos demasiada importancia por su bajo precio y accesibilidad, en otros momentos  de la historia fue de gran importancia y existía un verdadero negocio alrededor de él: el hielo. Durante siglos este negocio fue muy importante en zonas donde la nieve o el hielo no estaban disponibles la mayor parte del año. Desde Béjar, Hervás o Piornal, se trasladaba la nieve en burros hasta zonas donde se acumulaba en estos pozos de las nieves, y nuestro Cáceres no podía ser menos y poseía (y posee) uno de medianas dimensiones, desde donde se abastecía a las familias pudientes para que refrescasen sus bebidas y alimentos. Esto sucedió hasta finales del siglo XIX, cuando Joaquín Castel Gabás (el fundador de la perfumería y droguería Castel), abrió en Cáceres una fábrica de hielo en Aguas Vivas. En ese momento el pozo dejó de tener sentido y cayó en desuso y abandono. Este pozo sigue resistiendo el paso del tiempo en la ladera norte