Hay veranos en los que el Tajo se retira como se retira la memoria: despacio, sin avisar, dejando a la vista lo que llevaba años guardándose para sí. El embalse de Valdecañas ha hecho eso mismo más de una vez, y cada vez que baja el agua, el paisaje enseña algo que estaba allí desde mucho antes de que existiera ningún embalse, ningún pantano, ninguna palabra siquiera para nombrarlo. En el verano de 2021 le tocó el turno a una piedra. Una piedra que llevaba, quién sabe, más de dos mil años esperando a que alguien volviera a mirarla. Sobre un único bloque de granito, dos cuerpos aparecen unidos por el dorso, cada uno tallado en una de las caras de la piedra (1) . Ninguno conserva la cabeza. Ninguno conserva las patas enteras. Y sin embargo, basta mirarlos un momento para notar algo que no cuadra: no son iguales. Uno es sensiblemente más grande que el otro. Esa diferencia, que a simple vista podría achacarse al desgaste de más de dos mil años bajo tierra (o los que hayan sido), es ju...
Un recorrido por la Ciudad de Cáceres y sus alrededores, mirando los detalles que nos rodean y que pasan desapercibidos. Algunos de estos lugares serán conocidos por todos, otros sólo por algunos pocos, pero en definitiva, la idea es mostrar la riqueza monumental, cultural y natural de la ciudad y sus alrededores.